domingo, 10 de abril de 2016

Tarde Piaste, Ferrito

En Gualeguaychú, Ferro se acordó de jugar cuando ya perdía 2 a 0 y aunque dominó a su rival gran parte del encuentro, no pudo torcer la historia y terminó cayendo 2 a 1. 

Este era uno de esos partidos bisagra, para saber si el triunfo frente a Guillermo Brown en Caballito podía servir de envión para lograr una seguidilla de victorias, acaso lo único que le quedaba al Verde si deseaba pelear seriamente por el único ascenso. Los regresos de algunos ausentes importantes permitía ilusionarse con quedarse con los tres puntos en la lluviosa tarde entrerriana. El partido comenzó parejo, con un terreno de juego muy rápido y dos equipos que miraban el arco de enfrente. En ellos, todo pasaba por Barrado, que movía los hilos e intentaba adueñarse de la posesión de la pelota. Nosotros, mientras tanto, buscábamos pelearle el dominio y tratar de usar a Vernetti y Ojeda, teniendo en cuenta el desequilibrio que podían generar por afuera. De a poco Juventud crecía, superaba a un Ferro impreciso y algo desordenado, y comenzaba a tener las mejores chances de gol. A pesar de eso, entre el peligro que generaba el local, alguna tenía el Verde, como la que el Loco Díaz habilitaba al Pupi, que definía por arriba ante la salida del arquero. Manejaba la pelota Barrado, aprovechaba la velocidad del ex Colón Curuchet y esa combinación era la que le generaba problemas al Verde, que no podía parar al zurdo. Promediando la primera media hora, cuando todo era del local, llegó lo inevitable: de un córner por derecha largo, luego de un gran desborde de Piaggio que entró al área, el 3 habilita a Lenci que, en el área chica, solo debe desviar la pelota cambiándole de palo a un Limousin sorprendido. Gol de Juventud y Ferro rápido acusó el golpe, porque fue con todo en busca del empate. 


Parecía despierto, decidido y enseguida tuvo sus chances más claras, pero Mazur primero y el Loco Díaz después no pudieron definir dentro del área. Y cuando no concretás las del arco de enfrente... Porque cuando más cerca estuvo de emparejar las cosas, sufrió otro duro cachetazo: una salida apurada de Vera, que le entregó mal la pelota a Ada y el número 11 se escapó en velocidad hacia Limousin, y al entrar al área, definió cruzado. 0-2 y la cosa parecía sentenciada. No porque el resultado fuera lo suficientemente abultado sino porque lo que pasaba en el campo de juego así lo mostraba. Incluso tuvo el tercero el local, cuando otra mala entrega, esta vez de Alderete, le permitió de nuevo a Ada quedar mano a mano con Limu pero esta vez definió mal y la pelota se fue apenas afuera. Ferro también iba, con menos facilidades de su rival pero llegaba también al arco de De León. Lo tuvo Ojeda en una tras habilitación de Salmerón pero no estuvo certero en el último toque. Y cuando se venía el entretiempo, llegó el descuento: gran recupero del Loco Díaz por la derecha, tirándose al piso, el 7 entró al área y habilitó a Navarro, que al no encontrar lugar para pegarle le sirvió con un taco la pelota a Vernetti, que después de un enganche la colgó de zurda contra el palo izquierdo. Golazo de Ferro y la cosa seguía viva. 


En el complemento se vio lo mejor de Ferro, porque se fue con todo al ataque y Juventud entendió perfectamente que debía resignarse únicamente a cuidar el resultado obtenido. Apareció en el partido Ojeda, Vernetti también estaba muy activo y cuando Ferro perdía la pelota, estaba siempre Alderete, siendo el dueño absoluto de la mitad de la cancha. El gran trabajo del número 5 adelantaba al equipo, generando que cada vez más jugadores llegaran al área local en busca del tan ansiado empate. Iba el Verde y las chances de gol iban llegando, cada vez más seguido. Lo perdía el Pupi en varias oportunidades, también Ojeda llegaba a posición de gol pero no llegaba. Ellos sólo generaban alguna contra con Lenci, pero nada de serio peligro. En los pies de Vernetti, especialmente en jugadas de pelota parada, aparecían las mejores jugadas del Verde, que incluían una pelota en el palo tras un cabezazo de Salmerón que vencía los esfuerzos de De León. Ya Ferro merecía ampliamente el empate, tanto con las jugadas que generaba como en el manejo de la pelota, que era completamente suya. Apurado, con más fuerza que ideas, el visitante iba y siempre algo se le interponía en el camino del empate. Ferro atacaba una y otra vez y de esa manera ocultaba su principal defecto: su defensa. Promediando la media hora Perazzo manda las primeras variantes, a la cancha Pérez y Alvarez por Navarro y Mazur respectivamente. El reloj torturaba al Verde, porque pasaban los minutos y a pesar de manejar el partido, no podía conseguir el gol del empate. El nerviosismo jugaba un papel importante, Juventud tardaba una eternidad en cada interrupción y Ferro iba como podía para adelante. A los 36 minutos, lo tuvo Ojeda en una de las más claras, cuando enganchó por izquierda y definió ante la salida del arquero, pero la pelota se fue apenas afuera, aunque todos hayamos visto, por ilusión óptica o simplemente deseo, como el balón se le metía a De León. Lo cierto es que el partido se escapaba y todo seguía igual. Ferro pagaba carísimo las distracciones de la primera parte y pese a jugar un buen complemento, no tenía premio en su visita a Entre Ríos. 


Con esta derrota, Ferro perdió una chance ideal para acercarse a Talleres, que sólo consiguió un empate frente a Almagro. Los otros resultados también le daban la oportunidad a Oeste de escalar en la tabla de posiciones y ocupar un lugar expectante de cara a lo que se viene. De esta manera, parece haberse despedido temprano otra vez de la lucha por el ascenso. Los partidos que quedan, deberá resignarse a solamente probar algunos jugadores y preparar el equipo para el próximo torneo. Demasiado poco para un Club tan grande.


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